Ximena Capristo fue una de las participantes más conflictivas de Gran Hermano 2. En las primeras semanas ya todos hablaban de su personalidad avasallante a causa del conflicto con Máximo. Sus compañeros no lo soportaron y decidieron que tanto Ximena como Máximo sean los nominados para abandonar la casa. El público decidió que Ximena debía seguir (obtuvo solo el 31% de los votos negativos).
La Capristo hizo amistad con Alejandra, Roberto y Gustavo con quién aún está en pareja. Tras la salida de Maximo Sacca, ahora el conflicto se desató con Carolina y Magalí. La "negra" Capristo, no dudo en enfrentarlas. Magalí, intentó complotar contra ella y GH decidió sancionarla llevándola al banquillo de los nominados -a pesar de los puntos-. De esta manera: Carolina, Ximena y Magalí estaban frente a la decisión del público. Carolina recibió el 65% de los votos y fue la tercera eliminada. En la cuarta semana, La negra enfrentaba su tercera nominación. Ahora junto a Magalí. A pesar de todo el público siguió demostrándole su afecto. Magalí fue una nueva víctima de Capristo. Ximena no volvió a ver el banquillo hasta la septima nominación, la cuál tuvo que enfrentarla junto a Javier y Alejandra. La "negra" no pudo superar esta sentencia y a un paso de la final fue eliminada con el 67% de los votos. 
Hoy, luego de 4 años Ximena Capristo está triunfando en el show más importante de la TV Argentina: "Bailando por un sueño". Luego de eliminar a Eliana Guercio y a María Valenzuela, llegó a las semifinales. Intentando cumplir el sueño de su compañero. El sueño de Guido es ayudar a la Iglesia San Fernando Rey, donde fue bautizado y tomó la primera comunión, y de la que participa activamente. La Iglesia tiene una guardería donde cuidan a hijos de madres solteras que trabajan, y además un hogar para personas sin techo con problemas de drogas y alcoholismo, a las que les dan hospedaje, asistencia, comida, tratamientos de recuperación y hasta inserción laboral.
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