La salteña de Gran Hermano 2007, Mariela Montero, una vez finalizado el reality volvió a su provincia natal para reencontrarse con toda su gente. Hoy por la mañana, se presentó en AM y contó su experiencia.
Mariela estaba ansiosa por poder estar en su barrio, su casa, poder dormir en su cama, comer la comida de su madre y pasar tiempo con ella. Maru siempre destacó el gran vínculo afectivo que desarrolló con su madre a partir de los momentos dolorosos que les tocó vivir. De su padre dijo que era "muy colgado", que lo veía una vez cada tanto y que estaba separado de su madre hace dos años y medio. Cuando Mariela llegó a su casa fue recibida por varios amigos y vecinos algunos de los cuales antes ni la saludaban, declaró la finalista. Finalmente, Mariela dijo que no le asombra mucho la fama porque es lo que siempre quiso, lo que siempre soñó y ,al proyectarse tanto en ese aspecto, hoy puede disfrutarlo. Además de La "Negra", en el estudio de AM estaban Jonathan, Agustín, Damián y Jéssica. Los cuatro dijeron que habían desarrollado, fuera de la casa, buenos vínculos con Mariela y que habían podido conocerse mucho más. Por otro lado, los palos fueron dirigidos a Marianela a quién dijeron que no la veían desde el día de la final.
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